Anuncio: Serie Historia de la Humanidad a través de la Historia de las comunicaciones.

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     El cómo llegamos a lo que hoy somos lo podemos determinar viendo hacia el pasado; partiendo del inicio de los tiempos. Al hacer un recorrido por la historia de la humanidad, es indudable que éste debe realizarse por medio del estudio de la evolución que ha tenido el ser humano para mejorar, las diferentes formas de comunicación que desarrolló con dicho fin.

    Cómo las comunicaciones orales y escritas permitieron desarrollarnos como seres sociales, el comercio y la expansión de la humanidad; cómo el ser humano comprendió que para poder obtener mejores beneficios para su región y familias debía expandir su territorio o por lo menos explorar otros, fueron despertando el ingenio para crear diferentes vías, técnicas y tecnologías que así lo permitieran; utilizando los recursos disponibles y los medios presentes en su entorno, se sentaron las bases para la historia de las comunicaciones dentro de la propia historia de la humanidad.

    Para esto, dedicaré una serie de entradas a las comunicaciones que el ser humano desarrolló, creó, ideó y fomentó para que hoy en día tengamos el mundo globalizado y amplio, cuyas fronteras parecen cada vez más virtuales. Pues, las diferentes formas de comunicación atraviesan el planeta en tiempo real, haciéndonos sentir aun más conectados.

Florencia Marcano Salazar.
@FlorMarSal

La astronomía (Segunda parte y fin)

    

     A Nicolás Copernico, sacerdote y astrónomo polaco, la historia le reservo el lugar de refutar las teorías de Tolomeo y sentar así las bases de las astronomía moderna. Muchos años de trabajo en el observatorio de Frauenburgo, le permitió escribir su famoso libro “De revolutionibus orbium coelestium”; en él demostraba que tanto la Tierra como los otros planetas giraban alrededor del sol y no el caso contrario que aseguraba Tolomeo. Lamentablemente, durante mucho tiempo el público no acepto de ninguna forma sus teorías, incluyendo a la iglesia quien las considero heréticas.

– Una vista del universo – Google Images

     El invento de mayor importancia para la astronomía fue el telescopio, pues dio fin a la etapa de simple observación superficial y dio lugar a una etapa moderna donde se pudo estudiar a más detalle el cosmos y el universo.
Ya para el año de 1609, aparece un nuevo nombre ligado a la astronomía Galileo Galilei, que con ayuda de este nuevo invento pudo descubrir las montañas de la luna, cuatro de los satélites de Júpiter y las fases de Venus.

      Mientras, Galileo Galilei escribía su parte en la historia con sus trabajos de observación, el astrónomo alemán Johannes Kepler, valiéndose de la gran cantidad de trabajos que le había legado su maestro Tycho-Brahe sobre las posiciones de los planetas, especialmente de Marte, descubrió las tres leyes que llevan su nombre, que rigen los movimientos de los planetas alrededor del sol.

     Ahora bien, los trabajos de Tycho-Brahe, Galileo Galilei y Johannes Kepler, le permitieron al más famoso de los astrónomos ingleses Isaac Newton, establecer que todos los astros obedecían a la Ley de gravitación universal, así como también la misma fuerza que atraía a los cuerpos hacia la Tierra, conservaba a la luna y los planetas en sus órbitas. A partir de este instante la astronomía avanzo a grandes pasos.

      En el año de 1781 William Herschel realizó el descubrimiento del planeta Urano; Edmund Halley calculó la órbita del conocido cometa que lleva su nombre; Giuseppe Piazzi en el año 1801, descubrió el primer asteroide (Ceres), Pierre Simon Laplace escribió su tratado sobre mecánica celeste; mientras que en el año de 1846, de manera simultánea Urbain Le Verrier y John Couch Adams descubren por medio de cálculos el planeta Neptuno, ambos desconociendo el trabajo del otro.

      Para la astronomía moderna, le ha sido de mucho aporte la digitalización de la gran mayoría de los equipos utilizados para el estudio del universo, así como también los catálogos de fotografías que desde el siglo anterior (XX) se han recopilado.

   La astronomía, ha permitido formar un concepto del universo completamente distinto del que se tenia en la antigüedad. Con los equipos modernos se pudo descubrir que la Tierra, es uno de los astros más pequeños entre los miles de millones que existen en el universo, que ésta gira en órbita alrededor del sol y forma parte de un sistema mayor de nombre: “Galaxia”.

Florencia Marcano Salazar.

@FlorMarSal

La astronomía. (Primera parte)

    

     La curiosidad por saber qué eran y cómo se formaban las estrellas, de donde salía el sol, en donde se ocultaba la luna y el porque de sus cambiantes aspectos; llevó a la humanidad a estudiar el cielo y el cosmos, para encontrar explicaciones más tangibles que las leyendas, mitos e historias ofrecían sobre los fenómenos astronómicos.

   El principio de la astronomía, como ciencia antigua se basaba, sencillamente en la constante y detallada observación del firmamento. Luego, de muchos siglos de este proceso comenzaron los descubrimientos. El hombre aprendió a medir el tiempo por el movimiento de la luna, dando lugar al primer tipo de calendario (calendario lunar), dedicándose luego, al estudio del sol, la luna, los planetas y las estrellas.

     Teniendo en cuenta los conocimientos previos sobre la observación del firmamento, se comenzó a estudiar con detalle todos los cambios que podían producirse en él. Calculándose la salida y la puesta del sol, se permitió averiguar cuando se acercaba un cambio de estación con mayor precisión y con tiempo para efectuar siembras y recoger cosechas. De todo estos se obtuvo como resultado un calendario más exacto que el lunar, un calendario basado en los movimientos del sol.

– Una vista del universo – Google images.

      Tiempo después, los antiguos astrónomos descubrieron que la aparición o desaparición de determinadas estrellas indicaban las estaciones, los tiempos de lluvia, creciente de ríos, cambios en las mareas y otros fenómenos climatológicos. Al percatarse de esta situación Asirios y Egipcios construyeron templos y pirámides con la característica especial de poseer hendiduras por donde se pudiera observar la aparición de las estrellas, los mismos que los Mayas e Incas, contaban en América con templos destinados al mismo fin. Pudiéndose de esta maneras, crear calendarios más exactos a partir de la observación de que trascurría un lapso aproximado de un año, entre aparición y reaparición de determinadas estrellas en el firmamento.

      Se logró un gran conocimiento acerca del sol, la luna, las estrellas e incluso de los planetas, pero a los antiguos les parecían ( y así lo creían) que todos estos astros eran cuerpos de tamaños relativamente pequeños que giraban en torno a la tierra. Basados en esa idea y al acertar en el advenimiento de las estaciones y otros fenómenos, llegaron a la conclusión de que los cuerpos celestes permitían predecir cualquier suceso, esto dio origen a la astrología.

     La continua observación del comportamiento de los astros, por parte de muchos astrólogos, llegaron a notables descubrimientos astronómicos. Prueba de ellos, fueron los astrólogos de Babilonia y China, quienes lograron con considerable aproximación registrar el movimiento de los astros, predecir eclipses de sol y de luna, al igual que trazaron cartas celestes. Algunos de estos conocimientos pasaron de Grecia procedentes de Babilonia y Egipto, llegando así al hombre moderno.

     La gran mayoría de los griegos de la antigüedad supusieron que la tierra se mantenía inmóvil en el centro del universo, sin importar que algunos de los grandes hombres de la época no lo creían de ese modo. Pitágoras, aseguraba que la tierra giraba alrededor de su eje, y que producto de ello eran el sol y la luna.

   Aristarco de Samos, tres siglos después que Pitágoras, fue aún más categórico al afirmar que la tierra realizaba un giro anual alrededor del sol. Por su parte, Hiparco, restableció la teoría de un universo geocéntrico, recopiló el primer catálogo de estrellas, llegó a perfeccionar el método para la predicción de eclipses e inventó la trigonométrica, que permitió conocer los movimientos exactos de los astros.

    Otro astrónomo, Tolomeo quien vivía en Egipto, entonces parte del Imperio Romano, escribió un libro sobre astronomía: “El Algesto”, en el sigo II de la era cristiana, dicho libro fue basado en los trabajos de Hiparco.

     Tolomeo compartía la idea de que la tierra era el centro del universo y que los demás astros se movían a su alrededor. Debido a que nadie podía rebatir sus teorías y que estas se encontraban de acuerdo con hechos conocidos, el sistema del astrónomo Tolomeo fue aceptado como verdadero por más de 1300 años.

Continua...

Florencia Marcano Salazar.

@FlorMarSal

La escultura (Segunda parte y fin).

     

    En el siglo XV, la influencia clásica (en su mayoría romana) comienza a acentuarse pudiéndose percibir en la obra maestra de Andrés del Verrocchio: la magnífica estatua de Bartolomé Cocleoni, que se encuentra en Venecia. Ya para el siglo XVI, se impone con firmeza el estilo clásico, aunque con grandes modificaciones; pero no es sino con Miguel Ángel y su célebre David, que logra alcanzar su más alta expresión.

"La Pieta" de Miguel Ángel Buonarrotti.

– “La Pieta” de Miguel Ángel Buonarrotti. – Google Images.

     En países como Alemania, el fermento del renacimiento no es muy grande, pues en el período gótico floreció la talla en madera, sobresaliendo en el siglo XV, como un artista en esto Tilman Riemenschneider. El gran maestro de la escultura en bronce, Pedro Vischer forma parte de la escuela escultòria de Nuremberg en el siglo XVI; caso contrario en la Francia renacentista donde se vio más marcado del arte clásico y pagano.

    En la corte de Francisco I, se hizo sentir el estilo del gran orfebre Benvenuto Cellini y otros escultores italianos. continuando en el siglo XVII, surge Jean Goujon su arte era de amable paganeria que embelleció varias fuentes, como la de los Inocentes en Paris.

  Para el siglo XVIII, la aparición del estilo barroco (secuela del renacimiento) genera un significativo cambio en el arte escultórico. En esta época, se caracteriza por el énfasis en el movimiento, la ornamentación recargada y el afán desbordado de expresión. La célebre “Santa Teresa en éxtasis” del italiano Juan Lorenzo Bernini, marcó esta época.

     También esta época marcó el apogeo de la escultura española, que alcanza la expresión más genuina en el período barroco con: Alonso Berruguete, Gregorio Hernández, Montañes y Alonso Cano

     A fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX, la escultura sufre una nueva transformación con la llegada del movimiento neoclásico. Movimiento que continúa los modelos renacentistas, ganando en fidelidad lo que era perdido en vigor. Destacados representantes de este período son: Jean-Antoine Houdon por Francia, Antonio Canova por Italia, Bertel Thorwaldsen por Dinamarca.

     Las representaciones románticas, llenas de expresión y dramatismo caracterizaron a la escultura de mediados del siglo XIX y Francia mostró al mundo a tres grandes escultores, aunque muy distintos entre sí: François Rude, por su grupo titilado “La Marsellesa” en el Arco del Triunfo de Paris; Antonio Louis Barye destacado animalista y Jean-Baptiste Carpeaux, sus figuras ingrávidas y llenas de vida se encargan de decorar la Gran Ópera de París.
     Los sigue en orden cronológico, Auguste Rodin, considerado como el más grande escultor francés. Su arte, conforme con la sensibilidad de la época, a través de los siglos se entrelaza con el arte de Miguel Ángel. Cabe destacar por la fuerza bárbara y misterio características en sus figuras, al yugoslavo Iván Mestrovic; sin restarles mérito a los españoles: Agustin Querol, Mariano Belliure y Victorio Macho.

     La tendencia escultórica del siglo XX, se destaca más por la estimulación a la imaginación, que a la representación fiel de los modelos naturales. En este siglo, el arte abstracto toca la escultura, donde las superficies se ven altamente pulimentadas para aprovechar el juego de luz. Brillan en este estilo el norteamericano de origen ruso Alejandro Archipenko y el rumano Constantino Brancusi junto a su obra “El pájaro en vuelo”.

    Las diferentes técnicas utilizadas para esculpir, eran conocidas desde épocas antigua y han sufrido pocas variaciones, lo que ha variado notablemente son las influencias externas de los ideales del público y de los artistas en las diferentes épocas.

Florencia Marcano Salazar.

@FlorMarSal

La escultura. (Primera parte).

Todas las bellas artes coinciden en sus inicios. La perfección de éste arte se puede ver en las diferentes culturas; como es el caso de los antiguos egipcios, que con su culto a los muertos impulsaron diferentes técnicas y formas de esculpir. Aún se pueden ver estatuas hechas en tamaño real al que tenía la persona representada; también se encuentran estatuas de grandes dimensiones en piedra y mármol, que representan seres mitológicos o divinidades, tal es el caso de las esfinges, que se encuentran talladas en roca viva. Los egipcios, fueron maestros del bajo relieve que utilizaban en las columnas y parte de las paredes de sus templos, solían ser policromos. Para ellos, la ejecución de una escultura equivalía a una realización arquitectónica, con fases de proyección rigurosamente predispuesta.

Los Asirios, que alcanzaron su máximo poder entre los siglos XIII y VII A.C, no se quedaron atrás en cuanto al arte de esculturas de grandes dimensiones, tal vez por influencias de los egipcios. Al igual que ellos, consiguieron obtener conjunción entre la escultura y la arquitectura. Sus obras destacan por la combinación de formas humanas, de animales y la creación de diseños decorativos tomados del mundo vegetal.
Muchas de sus esculturas se destinaban al culto religioso, como es el caso de los magníficos e imponentes leones alados que guardaban la entrada de sus templos. Los asuntos civiles, eran tratados con notable realismo, abundando en su estatuaria la ornamentación de palacios, siendo famosas las representaciones de escenas de cacería de leones. Para esto, empleaban mármol, piedra, barro cocido y vidriado.

La cultura griega, muestra sus primeras manifestaciones en el período llamado “Arcaico”, pero estas tienen semejanzas con los ejemplares egipcios y de Asia Menor, en la rigidez de las figuras y la impenetrabilidad de las facciones. Su estatuaria mostraba una marcada predilección por la figura humana: representación de dioses, inmortalización de sus héroes y atletas, pero tendiendo siempre a la idealización más que al retrato. En el siglo IV A.C, en la escultura griega comienza a destacarse la gracia, el encanto y la emoción, más que la majestuosa serenidad. Praxíteles, Escopas y Lísipo, fueron los maestros de este período conocido como ” Período Bello o de la gracia”. El último período de la estatuaria griega, fue el “Helenistico”, destacando el afán de expresividad y realismo, con sacrificio de la belleza formal; limitando a los artistas a repetir viejos modelos.

La estatuaria Helenistica, se entrelaza con la romana, que era la vigente al conquistar Roma el mundo Helénico en el siglo II A.C. De Atenas y Alejandría iban escultores a la nueva metrópoli, y los de Roma se trasladaban a las ciudades griegas para aprender. De allí, se destaca el hecho que las estatuas romanas sean copias y adaptaciones de modelos griegos. A pesar de ello, Roma aportó una importante contribución al desarrollar el arte del retrato escultórico.

Con la caída del Imperio Romano, en el año 410, y la consolidación del cristianismo, la escultura declina. La nueva filosofía de la vida era antagónica a la estética griega, donde primaba el placer de los sentidos y el culto a la belleza corporal. Los artistas cristianos, desecharon por completo los modelos clásicos del mundo pagano. Se impone un nuevo impulso creador, con causes totalmente inéditos. Del simbolismo rudimentario de las catacumbas se pasa a la representación de Dios y los santos de la nueva religión, a la escultura de retratos, generalmente sepulcrales de reyes y señores. El desnudo se desconoce. La ejecución muestra la torpeza de un arte que comienza. Se convierte en el período románico, pesado y torpe, aunque no carente de emoción y hasta de belleza. Durante la construcción de templos, los escultores colaboraban estrechamente decorando las columnas y pórticos con figuras que siguen sus contornos y que exponen el dogma o relatan episodios de la historia sagrada.

Comienza la Edad Media, en su arte gótico, la escultura continúa vinculada con la arquitectura, pero en éste período adquiere cierta independencia. Los rostros se tornan más suaves y armoniosos, las vestiduras más fluidas. La representación de animales, plantas y el manejo de elementos decorativos se perfeccionan, como puede verse en las catedrales francesas de Amiens y Chartres, donde la estatuaria representa una armoniosa combinación de naturalismo y religiosidad.

Durante el período renacentista se produce un impacto sobre todas las expresiones artísticas. La escultura vive sus efectos. En Italia,Giovanni
Pisano logra dar a sus estatuas de la Virgen una original apariencia de humanidad. Otros artistas como los Ghiberti, Donatello y Della Robbia siguen en gran medida, aunque con una ligereza y flexibilidad, la inspiración religiosa de sus precursores, pero dejan advertir la influencia de los modelos clásicos en algunas de sus obras.

Continua…

Florencia Marcano Salazar.

@FlorMarSal

La pintura.

    

     Al igual que el teatro, la pintura nació con la humanidad. Las primeras muestras de ello, se puede observar en las paredes de las cavernas donde el hombre habitó hace miles de años; en ellas se encontraron pinturas de animales representados con acierto y sentido estético considerable.

     Los egipcios crearon la escritura en imágenes, los llamados jeroglíficos y decoraban con pinturas las paredes de los templos, en su mayoría eran símbolos vinculados a la religión o a la vida cotidiana.

“La Gioconda”, también llamada “Mona Lisa” de Leonardo Da Vinci

     Los antiguos pueblos del Asía occidental: los babilonios, asirios y persas, sobresalieron con la artística decoración de sus pueblos y palacios. Los babilónicos, acostumbraban policromar sus estatuas, a hacer una cerámica vidriada de colores brillantes que eran muy resistentes a la acción del tiempo. Son los responsables de la aparición de dibujos o adornos simbólicos como la viñeta y la roseta, empleadas aún. Suele ser llamado arte oriental, para distinguirlos del occidental o clásico de origen griego.

     El pueblo más artístico de todos los tiempos, exceptuando al chino, fue el griego, que floreció sobre el año 500 a.c. Su pintura muestra una imitación de la vida, en su forma perfecta e ideal. Los artistas griegos se esmeraban en representar la naturaleza y los héroes mitológicos con toda exactitud, aunque sin defectos. Irónicamente, la pintura griega se conoce por medio de las copias romanas, pero principalmente por la gran cantidad de vasos pintados, por los retratos sepulcrales y por pintar sus edificios y esculturas con tonos brillantes.

    Con los dibujos planos y el simbolismo de los estilos orientales del cristianismo, importado del cercano oriente, es sustituido el naturalismo del arte clásico. Los mosaicos, inspirados en la cerámica asiria, comienza a utilizarse especialmente para representar en los templos las historias bíblicas.
Durante la época medieval (entre los años 500 a 1500 de la era cristiana); fue un período importante para la pintura, se perfeccionaron las artes del fresco y la iluminación de manuscritos.

      La pintura, es un arte de continuos cambios, uno de los grandes cambios se presentó en el renacimiento, donde se busca nuevamente el naturalismo, la gracia y el detalle. En el renacimiento, las representaciones adquieren vida, se destacan pintores como Duccio, Simone Martini, los hermanos Ambroggio, Pedro Lorenzetti, Carpacio, Tiziano conocido como un gran retratista; pero los pintores más destacados en esta época fueron: Rafael Sanzio, Leonardo Da Vinci y Miguel Ángel Buonarroti. Ningún otro pintor superó a Rafael en encanto y naturalidad, a Leonardo en la pintura de caracter, ni a Miguel Ángel en la fuerza moral y física que le impartía a la figura humana. A medida que avanzaba el renacimiento surgía un nuevo estilo: el claroscuro , destacándose el holandés Rembrandt.

     La pintura también encuentra entre sus estilos, el roccocó, el paisajismo, el realismo, el impresionismo, el cubismo, el expresionismo, el surrealismo, el muralista, el abstracto, así como los nuevos estilos que habrán de crear los artistas.

Florencia Marcano Salazar.

 @FlorMarSal

El arte y su relación con el hombre.

   

           La historia del hombre, se encuentra considerablemente relacionada con el arte, así como la cultura en la que se desarrollaba. El arte es una de las características universales de la cultura humana, siendo su reflejo. Considerando que toda expresión de arte existente es única y exclusiva.

        Las diferentes formas de representación artística corresponden, la mayoría de las veces, a la necesidad o característica fundamental de expresarse que poseen los seres humanos.

     La pintura, la escultura, la música, la danza, el teatro, la ópera, la literatura, la poesía, son consideradas como muestras de arte; pero actividades cotidianas como el dibujo de un tejido, el diseño de un mueble, la cerámica, la decoración de un lugar, también son manifestaciones artísticas de menor intensidad, pero cumplen con el sentido del arte, que es en cierta medida el de satisfacer al autor y a los espectadores. Dicho de otra forma, posee componentes estéticos que los incluyen en lo artístico y lo hacen agradable.

       La naturaleza revela y presenta majestuosos paisajes e infinidades de maravillas, pero sin una intencionalidad creadora, no busca ser bella, mucho menos dar un sentido estético, sólo sigue un proceso de cambio y transformación. Los trozos de una roca, sin importar cuán bella sea su composición, son sólo eso, trozos de una roca; pero sí esos mismo trozos de roca llegarán a manos del hombre y éste los labrará convirtiéndolos en herramientas o en objetos de adorno, los trozos de roca se convertirían en una expresión artística.

        El sentido creador, creativo, la capacidad de transformar un simple objeto en arte, es propia y universal entre los humanos; encontrándose expresiones desde el origen de la humanidad, tal como es el caso de el hombre de Neandertal, que recogía pigmentos minerales, como el ocre usándola posiblemente para decorar su cuerpo, piedras bellamente talladas del período Solutrense, utensilios de uso domésticos o de cacería. Aunque si bien era un arte figurativo son los inicios artísticos de la humanidad y confirman la relación existente entre el hombre y el arte.

Florencia Marcano Salazar.

@FlorMarSal